
la felicidad, eso que tanto queremos y que nos pasamos pateando de nuestra vida como si fuera un balón no existe... al menos con mayúscula...
existen solo pequeñas felicidades, unas mas perceptibles que otras, unas tan sutiles que te invaden la vida como el tibio sol de la mañana... de repente, despacito, pero cuesta mucho trabajo entender que están ahí...
nos pasamos la vida buscando esa felicidad gigante, eterna, quizá nos imaginamos detenidos en el tiempo, extasiados, inmutables... no nos enteramos que cambiamos y que una sola felicidad grandeeeeee y eternaaaaaaa no se adaptaría a lo que queremos de la vida... no lo se...
lo único que se es que cuando me siento triste, como ahora, es cuando mas valoro esos instantes de felicidad y me doy cuenta de que he sido feliz... de repente sonrío y siento que esa sonrisa es como cuando a uno le soplan una herida para que deje de arder, como cuando mi mama me soplaba las raspaduras y me cantaba "sana sana colita de rana, que si no sana hoy sanará mañana..." mamita hoy quiero tener tu fe...
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